Granjas Avícolas

eliminacion de bacterias en granjas avicolasPROBLEMAS HABITUALES EN GRANJAS AVÍCOLAS

En el transcurso del proceso productivo de una planta avícola, se incorporan a las cintas, la maquinaria en general, el suelo y el ambiente (en forma de aerosoles), cantidades importantes de compuestos orgánicos (proteínas, aminas, derivados azufrados, gotas de grasa, etc.), así como una carga bacteriana, de origen entérico y capacidad de vehiculación hídrica, considerable (enterobacterias, coliformes, E. coli, estreptococos fecales, Shigella, s.p., estafilococos, Pseudomonas, flora esporulada, etc.), sin olvidar la posibilidad de que ocasionalmente pueda producirse una contaminación de componentes y sistemas por Legionella pneumophila.

Uso de aguas con una carga microbiológica elevada, lo que conlleva la re-contaminación sistemática de las líneas de trabajo en los aclarados, lo que conlleva la aparición de posteriores fenómenos de acantonamiento bacteriano y resistencias cruzadas.

SALAS DE PONEDORAS: en esta zona se genera una importante contaminación en el aire ambiental mediante un mecanismo de contaminación cruzada que, con origen en las gallinas (heces), se traslada y difunde por todo el perímetro de la sala. Además existe un nivel de amoniaco entérico que perjudica y aumenta los niveles de toxicidad del habitáculo.

SALAS DE CLASIFICACIÓN: a estos recintos de manipulación llegan los huevos como producto final, y como paso previo al envasado. Por ello, es el último punto en el que se puede incidir en la calidad sanitaria del producto. Así, toda la flora microbiológica que se haya incorporado a las piezas (fundamentalmente flora entérica, mucho más abundante en superficie por razón natural), debe eliminarse mediante un sistema de cepillado y limpieza en seco; deben, asimismo, mantenerse unos niveles de alta desinfección en la sala.

ALMACENES DE PRODUCTO FINAL: se trata de mantener los niveles de contaminación ambiental de origen en niveles mínimos, a fin de que el producto no se contamine antes de su salida de la planta.

SOLUCIONES DE DESINFECCIÓN CON OZONO

Mediante la utilización correcta de la tecnología del ozono pueden conseguirse los siguientes resultados:

1. Desinfección del aire de las salas de ponedoras, eliminando a la vez los microorganismos contaminantes y los compuestos nitrogenados, así como los olores derivados de estos y de la actividad normal de las gallinas.

2. Tratamiento ambiental en continuo durante el día en las salas de clasificación y tratamiento de choque, con aumento de concentración de ozono durante la noche, mediante inyectores cubriendo el perímetro del recinto.
3. Con este sistema de desinfección en continuo, actuamos en las superficies contaminadas de las piezas, impidiendo o dificultando la penetración de microorganismos hacia el producto.
4. Tratamiento en continuo de almacenes y cámaras frigoríficas a fin de evitar la contaminación de la superficie del producto durante su almacenaje.
5. Desinfección continuada de las conducciones de los sistemas de refrigeración (eliminación de bacterias, hongos, virus y esporas.)
6. Destrucción de los contaminantes químicos depositados en las tuberías de conducción (de aire y de agua.)
7. Destrucción total o parcial de los contaminantes químicos ambientales y del agua que deterioran las características organolépticas del producto (causantes de malos olores y sabores.)
8. Desinfección de las aguas de proceso y de los locales de trabajo (destrucción de microorganismos varios.)
9. Desinfección de las superficies de trabajo, con la utilización de agua ozonizada en las operaciones de aclarado final en los protocolos de limpieza -desinfección.

En resumen, el uso del ozono representa la utilización de un agente desinfectante eficaz, seguro, sin valor residual, que no traslada sabores, olores ni aspecto “extraños” a los elaborados.

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