Diferencias entre los ozonizadores e ionizadores

Los ozonizadores y los ionizadores pueden ofrecer prestaciones similares en limpieza y confort ambiental, si bien la elección de unos u otros es importante para obtener los mejores resultados en función de nuestros objetivos.

Tener en cuenta las diferencias entre ambos tipos de dispositivos nos orientará de forma clave a la hora de adquirirlos o, también, para darles un uso adecuado a las circunstancias de cada momento o situación.

¿En que se diferencia un ozonizador de un ionizador?

Primeramente, podemos decir que el ozono es una tecnología que actúa durante un tiempo controlado (los dispositivos suelen llevar temporizadores), frente a la acción del ionizador, que emite un caudal de iones continuo. Hemos de tener en cuenta al respecto que respetando los tiempos estipulados para ambos casos conseguiremos en ambos casos una higiene, desodorización y confort ambiental en espacios interiores.

Un ozonizador se diferencia de un ionizador en la forma de llevar a cabo los procesos los procesos de desinfección.

En el caso de los ozonizadores, la generación de ozono desintegra los compuestos provocando la rotura de sus estructuras, ya se trate de un compuesto orgánico (bacterias, ácaros, virus, mohos) o sean inorgánicos, como el polvo, el polen, los pelos de nuestras mascotas o cualquier partícula contaminante.

No es así en el caso del ionizador, que funciona mediante el flujo de millones de iones negativos, cuya eficacia radica en su unión con las partículas de suciedad y gérmenes mediante la unión de los mismos con otros de carga positiva, cuyo exceso es responsable de los ambientes cargados y polucionados que favorecen los contagios, provocan dolores musculares o de cabeza, alergias, estrés, y hasta sensación de ahogo.

Por otro lado, durante el funcionamiento de los ionizadores no está desaconsejada la presencia de personas en ningún caso. Es más, ocurre todo lo contrario, inhalar el aire mientras se ioniza es el mejor modo de beneficiarse de sus propiedades. Sin embargo, durante la actuación del ozono puede aconsejarse no estar presente, sobre todo en los modelos profesionales, y siempre dependiendo de la potencia del aparato. En todo caso, lo cierto es que el nivel de seguridad en modelos domésticos es absoluto, no olvidemos que el ozono es el único desinfectante natural que admite su uso en presencia humana.

Ambos equipos reducen olores, si bien el ozonizador los ataca de forma directa, destruyéndolos, mientras  el ionizador lo hace como consecuencia del decantamiento o precipitación al suelo de las partículas, entre las que se encuentran las olorosas. Y, del mismo modo, la sensación de frescor con ambos aparatos se obtiene con matices distintos: el ozonizador nos proporciona una atmósfera oxigenada, pura, mientras el ionizador nos regala un ambiente que huele a limpio de un modo distinto, como si estuviésemos en el campo justo después de una tormenta.

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