Frambuesas anticancerígenas

Frambuesas anticancerígenas. No es el título de una peli de serie B, ni una variedad transgénica, no.

He leído recientemente que se han descubierto nuevas propiedades anticancerígenas en este alimento aparentemente sencillo y, hasta ahora, demasiado rico como para pensar que es sano, no engorda y no es pecado… ¿Dónde está el truco? ¿En su precio?

Un médico de la Universidad de Medicina de Carolina del Sur (MUSC) ha descubierto un nutriente en esta deliciosa fruta que detiene la división celular en células cancerosas.

Y antes de decir: “No puedo comer frambuesas todos los días,” déjame darte otra buenas noticia: si no las tienen en el súper de la esquina, te parecen muy caras o no las encuentras a lo largo de todo el año (lo que no es raro), puedes tomar las cápsulas de frambuesa de los herbolarios o uno de los concentrados de frambuesa roja disponibles en el mercado. De hecho, el concentrado se utilizó en el estudio de Carolina del Sur que demostró la potencia de este nuevo remedio.

Los resultados fueron alentadores para varios tipos de cáncer.

El Dr. Daniel Nixon de la MUSC comenzó a estudiar el ácido elágico en 1993. El ácido elágico es un polifenol, que protege a muchas plantas contra la luz ultravioleta, virus, bacterias y parásitos. Este compuesto, presente en nueces y frutas, en especial las frambuesas, puede llegar a ser una de las maneras más eficaces de prevenir el cáncer, así como de inhibir el crecimiento de las células cancerosas ya en marcha.

El estudio del Dr. Nixon demostró que el ácido elágico hace que las células cancerosas experimenten el mismo tipo de muerte pre-programada que presentan las células normales, en lugar de la división celular fuera de control que suele caracterizar el cáncer. Se estudiaron células de cáncer cervical, pero las pruebas revelan resultados similares para los de colon, mama, próstata, páncreas, piel y otros tipos de cáncer.

Los resultados se mantienen en los experimentos con animales tanto si los individuos se alimentan de ácido elágico de origen natural, como si lo hacen de ácido elágico sintético.

Si prefieres comer frambuesas directamente (¿quién no?) el estudio sugiere una taza al día.

Eso sí, al igual que otras frutas y verduras, no te olvides lavarlas bien con agua ozonizada para asegurarte de que no estás tomando toda la gama de plaguicidas que pululan por los campos… ¡Usa un ozonizador de agua!

Un saludo

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