Tratamiento de aguas potables con ozono

Gracias a sus extraordinarias cualidades desinfectantes, el tratamiento de aguas potables con ozono es uno de los usos estrella de esta tecnología. De este modo, nos evitamos tener que recurrir a biocidas químicos y a otros agresivos productos tradicionalmente utilizados.

La capacidad del ozono de mejorar la calidad del agua representa un sinfín de ventajas a nivel de seguridad en técnicos y consumidores finales, así como económicas.

Tal y como vamos a ver a continuación, no solo optimiza el sistema de tratamiento de aguas para su potabilización, sino que además aporta un plus de calidad al agua sin competencia.

Tratamiento de aguas potables con ozono, ventajas frente a los químicos

Las desventajas que supone el uso de los agentes químicos en la desinfección del agua están respaldadas por innumerables estudios. Desde aquellos que demuestran su inocuidad y alto poder de oxidación, muy superior al de cloro y otros productos químicos, hasta aquellos otros que señalan su capacidad de obtener resultados definitivos, ya que los microorganismos no desarrollan resistencia frente a él.

De hecho, este desinfectante actúa mediante oxidación directa, provocando la destrucción de las células y moléculas de los compuestos orgánicos e inorgánicos que polucionan el agua, respectivamente. Lo hace gracias a una inyección de ozono a dosis mínimas, únicamente la justa y necesaria para conseguir el resultado buscado, desapareciendo al cabo de unos minutos.

No deja residuos precisamente gracias al fenómeno de la ozonólisis, que finaliza en apenas unos minutos. A continuación, simplemente se descompone en oxígeno, con lo que no representa peligro alguno.

Su inestabilidad (O3) es  la que dota al ozono de un gran poder de acción, pero una vez se estabiliza (O2) cobra forma de oxígeno. De este modo, tanto para los usuarios como para los técnicos que trabajan con ozono se logran las mayores garantías de seguridad, al tiempo que evitamos los riesgos toxicológicos asociados a los tratamientos químicos de desinfección.

A su vez, el ozono se caracteriza por una rápida actuación. Como hemos señalado, la ozonólisis, nombre que recibe el proceso de oxidación que desencadena, actúa sobre la materia orgánica e inorgánica de forma indiscriminada.

En este sentido, no solo es biocida sino también un purificador de amplio espectro, que también acaba con partículas polucionantes habituales en el agua potable, entre otras restos de pesticidas, fertilizantes o aquellas relativas a los metales pesados como el plomo o el cobre.

Por lo tanto, además de tener ventajas frente a los desinfectantes químicos podemos concluir que también resulta eficaz para sustituir a muchos de los métodos tradicionales físicos. Su eficacia en la eliminación de materia orgánica e inorgánica ofrece un alto rendimiento que puede alcanzar las mejores cifras en combinación con un filtrado de distinto tipo, en función de los distintos requerimientos.

Recuperar y potabilizar aguas con ozono

Sus propiedades como desinfectante hacen del ozono una solución idónea como tratamiento de aguas para su potabilización de agua, incluyendo la recuperación de aguas de pozo insalubres. O, pongamos por caso, permite el mantenimiento de circuitos de agua cerrados, así como su reciclaje.

En resumen, siempre que tengamos un agua insalubre que deseemos potabilizar, el ozono puede ofrecer una solución a la medida de las necesidades, y también en todos los casos asegurando una ventajosa inocuidad para personas y medio ambiente. De hecho, es habitual la ozonización de aguas contaminadas por usos industriales para su posterior reincorporación a la naturaleza.

Por un lado, obtendremos una desinfección completa del agua como consecuencia de su versatilidad a la hora de ofrecer tratamientos a la carta, adaptables a las distintas necesidades. Y, por otro, los tratamientos conseguirán aguas sin olores ni sabores enrarecidos, todo lo cristalinas que deseemos.

En la práctica, los pasos a dar son muy sencillos. Tras realizar los necesarios análisis se efectúan tratamientos con ozono a la medida (adaptados a los problemas que presente el agua, en función de su uso, en este caso convertirla en apta para el consumo humano) para alcanzar los estándares propuestos, aquellos que se consideran adecuados para aguas potables.

De hecho, numerosas plantas potabilizadoras que incluyen la ozonización en sus procesos, concretamente para mejorar la calidad del agua. Cada vez son más las depuradoras que sustituyen el cloro por la ozonización, evitando así los residuos tóxicos de aquél, además de minimizar los niveles de manganeso y de materia orgánica, enmascaradores delas bacterias, protozoos y contaminación en general.

Al eliminarse la dosificación de cloro, en suma, la depuración y potabilización de las aguas con ozono les otroga mucha más calidad en todos los sentidos. De este modo, se obtiene un agua sin olores, cristalinas y seguras, con las cualidades microbiológicas propias de la potabilización.

Purificar el aguas potables con ozono

Sin embargo, no todas las plantas potabilizadoras tienen estas características. Lamentablemente, la gran mayoría no ha sustituido el cloro por el ozono, con lo que resulta altamente aconsejable darle tratamientos en el lugar de destino.

Es más, incluso el agua ozonizada en origen podría suponer problemas de olores, sabores extraños y polución residual a consecuencia del trayecto que realiza. Como es sabido, son muchos los factores que empeoran la calidad del agua durante su traslado.

Por suerte, una vez potabilizada el agua puede someterse a tratamientos adicionales en el lugar de destino. De este modo, nos aseguramos una potabilización que ofrezca todas las garantías de salubridad, evitando sensaciones desagradables y, sobre todo, que genere efectos negativos en la salud por bioacumulación.

No en vano, el mismo tratamiento potabilizador añade olores a cloro que alteran la calidad del agua, traduciéndose en una mala expriencia a nivel organoléptico. Es decir, el agua no es todo lo insabora, incolora e inolora que debiera, en cuyo caso el ozono puede ser un gran aliado para obtener un agua purificada, realmente saludable.

Estos tratamientos pueden realizarse a nivel industrial, profesional o doméstico, tanto de forma puntual como efectuando tratamientos globales a toda el agua sanitaria, de forma automatizada.

Además de su uso en la potabilización, -tanto sustituyendo al cloro como simplemente formando parte del proceso para mejorar su calidad en uno u otro sentido-, el ozono puede usarse en plantas embotelladoras de agua mineral o, por ejemplo, tener numerosas aplicaciones en la desinfección alimentaria.

Equipos para todas las necesidades

Sea cual sea el uso que vayamos a darle al ozono, el primer paso debería ser la búsqueda de un asesoramiento experto. A partir de la orientación recibida por parte de distribuidores especializados o fabricantes realizaremos la elección idónea del aparato o aparatos necesarios para obtener los mejores resultados.

En todos los casos, optar por generadores de ozono eficientes significará unir eficacia a una serie de ventajas relacionadas con la automatización de tratamientos, un consumo energético y mantenimiento mínimos, así como una gran durabilidad de los equipos. Sin olvidar el ahorro económico que representa.

Sigue el siguiente enlace si quieres ver algunas soluciones para el tratamiento de agua con ozono.

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