¿Por qué el ozono es el mayor desinfectante del agua?

¿Por qué el ozono es el mayor desinfectante del agua? El ozono es el desinfectante más eficaz que existe. El ozono disuelto en el agua oxida casi todas las sustancias presentes en ella, pero alcanza su mayor eficacia eliminando virus, bacterias y también mejorando su calidad organoléptica.

Ozono, el desinfectante más eficaz del mercado

La capacidad de oxidación de los generadores de ozono (ver generadores) está relacionada con su alta reactividad y depende del estado del agua, del tiempo de contacto y de la dosis aplicada. Así, el ozono es un reactivo químico que necesita producirse en el mismo lugar y momento en el que vaya a utilizarse para la desinfección de aguas o para su potabilización.

Generarlo durante el proceso del tratamiento nos garantiza su total eficacia de oxidación. No en vano, el ozono en forma gaseosa es un grandísimo oxidante gracias a su elevada reactividad y poder de oxidación.

La rapidez de actuación es una de las ventajas de la ozonización de aguas. De efecto casi instantáneo, purifica el agua oxidando los elementos que encuentra en las aguas residuales, tanto la materia orgánica como la inorgánica.

La tecnología del ozono supone una opción muy interesante dentro del tratamiento avanzado de aguas residuales (última fase del proceso), si bien este gas natural puede desinfectar mediante preozonizaciones y otras intervenciones en distintas fases.

Como desinfectante de aguas residuales urbanas e industriales el ozono es efectivo en la destrucción de numerosos compuestos contaminantes peligros para la salud. Inyectado en el agua, el ozono trabaja mediante dos mecanismos de acción: la oxidación directa de los compuestos o por radicales libres hidróxilo (surgen en el agua al combinarse las moléculas de ozono con el agua).

Precisamente, estos últimos constituyen un oxidante de extremo poder de cortísima duración pero de acción mucho más rápida y profunda que la oxidación directa, eliminando todos los contaminantes del agua.

Con respecto a otros oxidantes utilizados en el tratamiento de aguas, el ozono muestra una oxidación mayor, siendo el desinfectante más idóneo para lograr una desinfección integral de gran alcance. Lo hace posible su versatilidad y amplio expectro de actuación, capaz de oxidar la materia orgánica, inorgánica y degradar los compuestos químicos presentes en el agua, obteniéndose un agua libre de olores y sabores.

Aprovechar su potencial depende de una buena praxis que tenga en cuenta las características de este gas natural. Su limitada solubilidad en agua hace que se descomponga antes que en el aire.

En general, los equipos funcionan de forma automatizada, su mantenimiento es sencillo y suele bastar con un seguimiento regular por parte de distribuidores o fabricantes

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