Buenas prácticas en higiene alimentaria

Buenas prácticas en higiene alimentaria. La desinfección alimentaria es un asunto de primer orden tanto en el hogar como a nivel profesional. Sin duda, en este segundo campo cobra una importancia máxima al conllevar una gran responsabilidad de índole sanitario de cara a un producto o servicio.

Higiene alimentaria, buenas prácticas con ozono

Es por ello que se deben seguir buenas prácticas de alimentos para mantener controlada la situación en todos los aspectos. En suma, se busca tanto controlar las condiciones de higiene y salubridad del espacio de almacenaje o de trabajo como el óptimo estado de la comida.

Bien sea para su cocinado en establecimientos del sector Horeca, para su almacenaje en comercios, envasado, empaquetado o para cualquier otro procesado alimentario en la industria alimentaria, el ozono es una herramienta versátil que ayuda a mantener esas buenas prácticas.

La desinfección ambiental con ozono es una de esas actuaciones completamente necesarias para mantener una atmósfera higienizada. Mediante la inyección del ozono en el aire en dosis adecuadas se eliminan malos olores al tiempo que se evitan las mezclas de aromas y se prolonga la vida útil de los productos frescos.

Su aplicación es posible en entornos casi de todo tipo, incluyendo atmósferas refrigeradas, salas blancas o naves de almacenaje. Además, tal y como sucede con el ozono en general, la aplicación será sencilla, rápida y si se desea también automatizada gracias a la programación de temporizadores.

El lavado de alimentos es otro de los puntos clave que no podemos saltarnos. Se trata de una higiene que puede realizarse en seco o con agua con una eficacia máxima, si bien suele optarse por el lavado convencional sumergiendo el alimento en agua ozonizada.

La ozonización del agua permite también una higiene alimentaria cuando esta se utiliza para cocinar o procesar los alimentos, ya que desinfecta los alimentos. Recordemos que además de mejorar la calidad del agua y, por lo tanto, del producto, la ozonización mejora las cualidades organolépticas del alimento.

Por último, no debe pasarse por alto la higiene del entorno de manipulado a nivel ambiental y de superficies para evitar contaminaciones cruzadas y demás poluciones, a la vez que higienizamos el espacio de trabajo.

Para todos y cada uno de los usos que se precisen se contará con el equipo o equipos ozonizadores adecuados. Será el consejo experto del fabricante de generadores de ozono el que nos orientará al respecto en función de cada caso.

Haz clic en el siguiente enlace para ver soluciones de higiene alimentaria con ozono.

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