Desinfección con ozono en clínicas veterinarias

La desinfección con ozono en clínicas veterinarias en un punto clave para evitar o minimizar la difusión de enfermedades transmitidas por virus, bacterias u hongos. Como es sabido, son patologías infecciosas que pueden transmitirse directamente entre animales o a través de la tan temida contaminación cruzada.

Desinfectar con Ozono clínicas veterinarias

A su vez, existen patologías de animales que pueden contagiarse a las personas y, en unos y otros casos, las clínicas veterinarias pueden propiciar estas situaciones indeseables.

También es bien conocido que la limpieza convencional no basta. Ni siquiera las lejías y otros potentes limpiadores logran un resultado satisfactorio cuando se trata de garantizar una desinfección completa en espacios clínicos.

Igualmente, los líquidos desinfectantes específicos apra uso veterinario, normalmente presentados en forma de soluciones hidrosolubles, tienen unos precios elevados y su aplicación resulta incómoda.

De hecho, por lo general exigen una previa dilución en agua y su aplicación en las superficies a desinfectar requiere tomar precauciones especiales. Entre otras, se aconseja evitar el contacto con la piel y mucosas, así como el uso de guantes.

Su uso indistinto en granjas, parques zoológicos, vehículos ganaderos y veterinarias obligan a comercializarlos a través de aparatosas y pesadas garrafas que ocupan mucho espacio, siendo difíciles de guardar. Además, por su tamaño y toxicidad, resultan complicadas de manipular.

Afortunadamente, existen alternativas que puedan sustituir este tipo de productos o reducir su uso de forma importante. En concreto, la tecnología del ozono resulta muy útil para su uso en entornos veterinarios de pequeños animales.

El ozono, un poderoso desinfectante

Al ser biocidas, los desinfectantes destruyen e inhiben el crecimiento de microorganismos en superficies, objetos, tejidos y también en el mismo agua.Sin embargo, su aplicación debe ser lo más inocua posible en entornos concurridos, como es el caso de las veterinarias.

Idealmente, precisamos de un desinfectante capaz de ofrecer un máximo poder de desinfección allí donde se le necesite, al tiempo que resulte inocuo para las personas y animales. En este caso, el personal de la veterinaria, los dueños y sus mascotas.

¿Pero, acaso es posible compatibilizar inocuidad y desinfección satisfactoria? En efecto, así es. La tecnología del ozono lo hace posible. Gracias al proceso de la ozonólisis, los tratamientos ozonizadores consiguen grandes resultados a partir de la inyección de una dosis mínima de este gas natural en el agua o el aire.

En cuestión de minutos podremos beneficiarnos de una higienización máxima, que erradicará en más de un 90 por ciento los virus, bacterias, hongos, esporas y demás microorganismos patógenos, además de otros compuestos orgánicos e inorgánicos perjudiciales para la salud.

Pero no solo eso, porque de poco serviría que ello fuese así si no contáramos con aparatos asequibles de muy distintos tipos, diseñados para satisfacer todo tipo de necesidades. Tanto para realizar tratamientos regulares mediante un funcionamiento automatizado como a través de un uso manual, a demanda.

En el mercado encontraremos diferentes modelos de generadores de ozono de uso profesional, muy fáciles de combinar de forma estratégica para lograr una desinfección integral en toda la clínica. Bastará con recibir orientación experta para establecer prioridades y darles una respuesta mediante el ozono.

Gracias a la versatilidad del ozono, por lo tanto,es factible lograr cualquier tipo de desinfección desinfección de clínicas  recurriendo al uso de distintos dispositivos. De este modo, además de eficacia e inocuidad, el ozono también se revela como la solución más flexible del mercado. Sin olvidar su mínimo consumo energético, facilidad de mantenimiento, diseño compacto de los aparatos, durabilidad y facilidad de uso.

Adiós a los malos olores en clínicas veterinarias

La higienización que obtenemos con el ozono también se traduce en una ventajosa desodorización. Es el mismo proceso de la ozonólisis el que destruye la polución, y es gracias a ello como conseguimos erradicar de una misma vez suciedad y olores. El objetivo, por lo tanto, es higienizar de forma integral, abordando tanto la desinfección como la desodorización.

Igualmente, los purificadores de aire pueden hacer un gran papel a la hora de conseguir una calidad ambiental en las salas de espera de los centros veterinarios, ya sean pequeñas o grandes clínicas.

En ambos casos sería de gran ayuda recurrir a los modernos purificadores de aire, cuya actuación se basa en el trabajo conjunto de las mejores tecnologías de tratamiento de desinfección ambiental.

Sus diferentes potencias y distintos niveles de programación ofrecen soluciones para todas las necesidades.

Entre otras, el ozono, los iones negativos, los filtros de alto rendimiento, que incluyen los prefiltros, filtros de carbón activo y filtros Hepa, así como ctalizadores de dióxido de titanio. Estos últimos son los que, tras el filtrado, actúan junto con el ozono y los rayos ultravioleta para desinfectar el aire, que es devuelto libre de polución.

En particular, también serán de gran ayuda los generadores de ozono para oxigenar la atmósfera y liberarla de alérgenos, como restos de polen, ácaros del polvo o los pelos, plumas y epitelios de las mascotas, que tantas reacciones alérgicas provocan. Su habital concentración en las clínicas se minimizará y, con ello, dejará de ser un problema.

A su vez, acabaremos con las pestilencias procedentes de las jaulas, transportines, defecaciones de los animales, y medicamentos. O, por ejemplo, del mismo uso de desinfectantes y otros limpiadores aplicados en las consultas, aseos o en el mismo suelo y muebles de la sala de espera.

Limpieza con agua ozonizada

Por supuesto, evitaríamos muchos de estos agresivos olores si limpiáramos con agua ozonizada en la clínica. Al igual que higienizamos atmósferas, con su uso logramos el mismo resultado en los suelos, paredes, muebles y superficies de todo tipo, los tratamientos de agua con ozono son muy recomendables.

Recordemos que el poder desinfectante del ozono es hasta 3.000 veces superior al de la lejía, y sin sus desventajas a nivel de toxicidad ni molestos olores.

Del mismo modo, los uniformes y cualquier otro tejido puede lavarse con agua ozonizada, tanto a mano o como a máquina, ahorrando también en agua caliente, detergentes y suavizantes. De hecho, el ozono mima la ropa al máximo, ya que entre otras cosas reduce el efecto calcáreo de las aguas duras y multiplica el rendimiento de los productos de limpieza. Hasta el punto de que incluso podríamos prescindir de ellos sin renunciar a una higiene y desodorización máximas.

Sigue el siguiente enlace para ver soluciones de desinfección con ozono, en este caso soluciones para la desinfección de clínicas veterinarias.

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