Almacenamiento y Conservación de alimentos en cámaras frigoríficas con ozono

La conservación y almacenamiento de alimentos en cámaras frigoríficas, qué duda cabe, ha supuesto un avance revolucionario a la hora de prolongar su vida útil en las condiciones más idóneas.

Sin embargo, los tiempos de conservación a menudo se precisan más largos y sigue habiendo problemas de contaminaciones y mezclas de olores, entre otros inconvenientes que el frío no acaba de solventar.

El frío y ozono, aliados perfectos para la conservación de alimentos

El frío es uno de los métodos más eficaces para la conservación de alimentos. Su capacidad para inhibir los agentes alterantes (principalmente hongos y bacterias) lo convierte en una opción sin competencia a través de la refrigeración y la congelación.

Refrigerar  y congelar son, en efecto, dos opciones de uso universal para almacenar y conservar los alimentos de la mejor manera posible, ya sea a corto como a largo plazo, respectivamente.

Sin embargo, como hemos apuntado, el frío no acaba de ser la solución perfecta a la hora de controlar la salubridad de los alimentos o, por ejemplo, de satisfacer las necesidades de durabilidad que se precisan para prolongar la frescura en el punto óptimo de cara a su consumo o a su comercialización.

¿Cómo puede ayudar el ozono?

A la hora de recurrir a soluciones, se hace necesario encontrar métodos de desinfección de cámaras frigoríficas que permitan prolongar la frescura de los alimentos, así como conservarlos en óptimas condiciones higiénico sanitarias, sin afectar a su calidad.

De este modo, las soluciones basadas en las formulaciones químicas resultan de todo punto inapropiadas, pues consiguen una desinfección ambiental que pasa factura al dejar restos tóxicos en la superficie de los alimentos y alterar sus cualidades organolépticas.

Tampoco consiguen ralentizar la formación de etileno, la hormona vegetal que producen las frutas y verduras, responsable de su maduración y, por lo tanto, también la causante de su deterioro. Así pues, la conservación y almacenamiento que podemos conseguir con este tipo de soluciones presenta problemas inaceptables que hacen aconsejable descartarlas.

Son soluciones inadecuadas y deficientes, representando a su vez un problema de toxicidad que siempre es mejor evitar de cara a la manipulación por el personal y, obviamente, también pensando en su comercialización.

¿Qué alternativa tenemos, entonces? Afortunadamente, el ozono es una solución idónea para la conservación de alimentos. Resulta tremendamente ventajosa gracias a sus propiedades y a las prestaciones de la tecnología de vanguardia que ha hecho posible un eficiente diseño de generadores de ozono, que constituyen una solución perfecta para la conservación de pescados, carnes, frutas y verduras

Desinfectar, desodorizar y prolongar la conservación de alimentos

La ozonización de la atmósfera en naves de almacenaje o en espacios de todo tipo, desde las mismas alhacenas o neveras de un hogar hasta los grandes frigoríficos y salas de almacenaje del sector de la restauración, del pequeño comercio (minoristas como supermercados, fruterías, carnicerías, etc.) o de la industria alimentaria, es el sistema de desinfección más eficaz.

Incluso puede aplicarse en cámaras frigoríficas utilizadas en medios de transporte (contenedores frigorífico para su transporte marítimo, ferroviario o aéreo, pongamos por caso), como aquellas que se habilitan en contenedores o las mismas neveras frigoríficas de los camiones. No en vano, la aplicación de ozono es viable en todo tipo de ambientes gracias a tecnologías de vanguardia que lo hacen posible.

En cualquier caso, la tecnología del ozono será decisiva a la hora de mantener los alimentos perecederos en óptimas condiciones de salubridad, características organolépticas y calidad del producto en general.

Con la aplicación del ozono prevendremos la proliferación de gérmenes gracias a la higiene ambiental que logra la aplicación de este gas natural en cantidades mínimas, dosificadas en función de las distintas necesidades para una desinfección y desodorización óptimas.

La disolución de ozono en el interior de cualquier frigorífico en la cantidad exacta, programada en cuanto a dosificación y regularidad de los tratamientos, evitan contaminación de todo tipo, desde la microbiológica a la inorgánica, manteniendo higienizados en condiciones cercanas a la esterilidad tanto la mercancía como el entorno. Por lo tanto, además de lograr una idónea conservación y almacenamiento de los alimentos mantendremos el habitáculo igualmente desinfectado.

También evitaremos mermas de peso, mezclas de olores, controlaremos el etileno y, por lo tanto, en este aspecto prolongaremos la frescura de los vegetales. Por lo demás, los alimentos se conservarán en perfecto estado durante el tiempo de almacenaje y transporte a lo largo de toda la cadena alimentaria.

Una solución automatizada con ozono

Se logra,un entorno controlado que consigue hacer del frío nuestro gran aliado con la ayuda del ozono a la hora de mantener los alimentos en perfecto estado, siempre frescos desde la cosecha o producción hasta el mismo punto de venta o consumo.

En función del tipo de alimento refrigerado se aplicarán unos u otros protocolos de actuación. Gracias a la versatilidad del ozono, a la variedad de aparatos ozonizadores que existen en el mercado para uso doméstico, profesional e industrial, e incluso a la posibilidad de fabricar un generador de ozono a la medida de las necesidades, se consigue una eficacia a la carta.

A su vez, lograremos una eficiencia máxima si consideramos lo asequibles que son los equipos, -los de uso profesional e industrial se amortizan fácilmente-, el bajo consumo energético, el mínimo mantenimiento, su durabilidad y la facilidad de uso.

De hecho, su funcionamiento no representa inconveniente alguno, pues una vez instalado, el equipo trabajará de un modo muy sencillo gracias a la automatización del proceso. Una vez establecidas las necesidades concretas que tengamos se determinará cuál es el equipo que mejor puede responder a nuestros requerimientos, así como la mejor estrategia para que la conservación y almacenamiento de alimentos en cámaras frigoríficas cumpla nuestras expectativas.

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Recurrir al ozono significa, en suma, poder dar respuesta a esos problemas que parecían insuperables. Entre ellos, la prolongación de la frescura de los alimentos, el control microbiológico conforme a estándares establecidos por la normativa, la necesidad de un tratamiento inocuo y de bajo coste que respete la calidad y las condiciones organolépticas de los alimentos…

Así las cosas, con la tecnología del ozono al servicio de la conservación y almacenamiento de alimentos y a la hora de destruir mezclas de sabores en cámaras frigoríficas todo son ventajas. Si nos basamos en la experiencia, podemos afirmar con toda certeza que confiar en la tecnología del ozono significará, muy probablemente, superar nuestras expectativas en todos los sentidos.

Sigue el siguiente enlace para ver otras soluciones de desinfección e higiene alimentaria con ozono.

Foto de Neurotronix en la wikipedia.

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