Almacenar y conservar carnes y pescados en cámaras de frío con ozono

Almacenar y conservar carnes y pescados en cámaras de frío con ozono. Si estás preguntándote por la mejor manera de almacenar y conservar carnes y pescados en cámaras de frío, la respuesta es clara. Concretamente, pasa por una solución redonda conocida como tecnología del ozono.

Como es sabido, la aplicación del ozono tiene numerosas ventajas para el almacenamiento y conservación alimentaria. El descubrimiento de sus propiedades para este fin se remonta a mediados del siglo pasado, y desde entonces no ha dejado de utilizarse, actualmente mediante equipos de última generación que funcionan de forma automatizada.

Almacenamiento y conservación de carnes y pescados en cámaras de frío con ozono.

Ya sea para uso industrial o profesional, la aplicación del ozono de forma regular será de gran ayuda para almacenar y conservar en frío carnes y pescados de forma óptima. Tanto si vamos a almacenar carne, pescado o ambos productos en una misma o diferentes cámaras de frío, el ozono resuelve el problema de la conservación atacando todos los frentes.

Por un lado, carnes y pescados pueden introducirse en una misma cámara de frío sin miedo a que los olores se mezclen. Los olores y, lógicamente, también luego los sabores, afectando a la calidad del producto. Al margen de que utilicemos unos u otros recursos para su lógica separación, com films protectores, recipientes y también una diferente ubicación dentro de la cámara, el ozono será de gran ayuda para controlar los olores.

La desodorización, sin embargo, no altera sus cualidades organolépticas naturales, con lo que el producto conservará su aroma y sabor originales. Se trata de una eliminación de olores que conseguimos gracias al conocido fenómeno de la ozonólisis, a través del cual generamos una oxidación durante tan solo unos minutos usando un generador de ozono. Es tiempo suficiente para erradicar la polución ambiental, ya que el ozono es un eficaz germicida que también minimiza la contaminación inorgánica, convirtiéndose en oxígeno tras su actuación, con lo que no genera residuos.

Minimizar la polución ambiental es esencial para que la cámara de frío presente un ambiente idóneo para la conservación de carnes y pescados. Gracias al ozono, de hecho, mejoramos su vida útil, tanto a nivel microbiolótico como visualmente, ya que también conservamos su aspecto fresco y evitamos mermas de peso.

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