¿Cómo prevenir la sensibilidad química múltiple?

En la siguiente solución vamos a tratar cómo prevenir la sensibilidad química múltiple y las ventajas y beneficios tiene hacerlo con ozono.

 ¿cómo prevenir la sensibilidad química múltiple?

Indice:


¿Cómo prevenir la sensibilidad química múltiple? Introducción

La hipersensibilidad química múltiple (HQM) no es una enfermedad bien definida, y otras condiciones presentan síntomas bastante similares a los de la HQM (síndrome de la guerra del Golfo, síndrome de fatiga crónica, fibromialgia, etc.) que colectivamente se denominan enfermedades ambientales o enfermedades por sensibilización neurológica central.

En la mayoría de países europeos, la HQM no es tan conocida como en los EE.UU. o Canadá, y no está reconocida como enfermedad. Alemania ha sido uno de los más activos en la investigación y desarrollo de programas sobre las enfermedades ambientales en general, y sobre la HQM en particular. En Europa, las autoridades ambientales y sanitarias son conscientes de la existencia de la HQM, pero su interés en registrar casos e investigar sobre sus causas son limitados.

La HQM o la hipersensibilidad a los olores no es una enfermedad reconocida y, por lo tanto, no está listada en la versión 10 de la Clasificación internacional de enfermedades de la Organización Mundial de la Salud.

Criterios diagnósticos

La HQM sucede entre un 0,2-6% de la población de EE.UU. Cifras preliminares de investigaciones en medicina del trabajo indican que la prevalencia de HQM oscila entre 1 y 12% entre aquellos expuestos a sustancias químicas como disolventes orgánicos y pesticidas en el trabajo.[1] No obstante, sólo el 0,5% de los afectados ha sido diagnosticado por los médicos. Entre las razones de las discrepancias está la dificultad de su diagnóstico, que es clínico y por aplicación de unos criterios, al no haber pruebas complementarias analíticas específicas que permitan confirmar o rechazar con claridad su existencia.[2]

Los primeros criterios diagnósticos de la HQM se establecieron por consenso en 1989 y se modificaron diez años después (6 criterios diagnósticos).[3] Hoy en día estos criterios no están respaldados por la comunidad científica y se está trabajando con la definición de caso de HQM en un grupo de trabajo internacional. Según este grupo, en el protocolo diagnóstico se tendría que incluir un examen psicopatológico minucioso (antecedentes psiquiátricos, factores ansiógenos psicosociales, etc.).

En el año 2007 se ha publicado la primera serie de casos de HQM española (n=52); en esta publicación se describe el perfil de estos pacientes, atendidos en las Unidades de Toxicología y de Fatiga crónica del Hospital Clínico de Barcelona.[1]

[1] Nogué S, Fernández-Solà J, Rovira E, Montori E, Fernández-Huerta JM, Munné P. Sensibilidad química múltiple: anàlisis de 52 casos. Med Clin (Barc). 2007;129(3):96-8.
[1] How multiple chemical sensitivity (MCS) is dealt with by the authorities [monografía a Internet]. København K (Denmark): Danish Environmental Protection Agency; 2005. Environmental Project no. 988. Disponible en: http://www.mst.dk

[2] Ortega Pérez A. Hipersensibilidad química múltiple: en búsqueda de la sistematización de su diagnóstico. Med Clin (Barc). 2007;129(3):94-5.

[3] Bartha LW, Baumzweiger DS, Buscher T, Callender KA, Dahl A, Davidoff A, et al. Multiple chemical sensitivity: a 1999 consensus. Arch Environ Health. 1999;54(3):147-9.

Síntomas

Según diversas asociaciones científicas e investigadores, la HQM habitualmente está provocada por una exposición inicial a una sustancia química, generalmente en concentraciones altas.

Durante esta fase inicial hay un cambio en el patrón de reacción hacia aquella sustancia. La fase 2 sucede unos meses más tarde, cuando el olor en concentraciones bajas provoca un ataque afectando diferentes órganos (sistema nervioso central, parte de las vías aéreas, pulmones, piel, sistema digestivo, articulaciones, músculos, etc.).

Con el tiempo, el número de olores que provocan ataques se va incrementando gradualmente hasta incluir los habituales como perfumes, ambientadores, productos de limpieza o gases de los coches. Con el tiempo, los síntomas también pueden incrementarse en número e intensidad.

El curso de los hechos es habitualmente crónico (no obstante, una recuperación espontánea también es posible). Si se diagnostica a un paciente de HQM, se debe estar seguro de que esta persona no sufre ninguna otra enfermedad que pueda ser la causa de los síntomas.

Sufrir traumas físicos, psicológicos o infecciones graves pueden también desencadenar la HQM.

Algunos pacientes experimentan problemas de salud un par de veces por semana y pueden seguir trabajando. Otros los sufren diariamente y tienen que dejar de trabajar o tienen que reducir sus actividades cotidianas.

Sabías que …

“El término de hipersensibilidad/sensibilidad química múltiple es inapropiado ya que focaliza sobre causas y mecanismos que todavía no han sido claramente definidos. Algunos autores sugieren un nombre más neutral como enfermedad ambiental idiopática (Idiopathic Environmental Illness).”

Etiología

Se desconocen las causas y mecanismos subyacentes de la HQM. Muchos mecanismos, físicos y psicológicos han sido propuestos, pero ninguna causa directa entre la exposición a las sustancias químicas a bajas concentraciones y los síntomas/efectos descritos ha sido probado científicamente.

Ninguno de los mecanismos descritos puede excluirse. No obstante, algunas evidencias sobre la inflamación nasal y disfunción neurosensorial, o la sensibilización neural del sistema límbico y los mecanismos psicológicos (origen neurológico con repercusiones sistémicas) parecen más plausibles que otros de los mecanismos propuestos como la pérdida de tolerancia inducida por tóxicos, respuesta condicionada y somatización (origen psiquiátrico).

La mayoría de investigadores están de acuerdo en lo siguiente:

  1. El mecanismo de la HQM está basado en una interacción entre uno, o más de uno, factor fisiológico y psicológico.
  2. La HQM se observa principalmente en personas que reaccionan más fácilmente a impactos ambientales externos que otros.

Tratamiento

Actualmente, la HQM no dispone de un tratamiento etiológico o específico que haya demostrado beneficio.

Se tiene que recomendar cautela a las instituciones sanitarias antes de aceptar y financiar servicios y tratamientos sobre los cuales no hay evidencia que los sustente.

Probablemente es imposible curar a muchas de las personas afectadas por la HQM, pero medidas profilácticas pueden evitar que más gente pueda sufrirla.

Además, la vida diaria de aquellas que ya la sufren puede ser mejorada. Es por eso, que el objetivo general más importante tiene que ser limitar el riesgo de exposición a sustancias químicas ya sea en altas o bajas concentraciones.

Finalmente, es importante que todo el mundo, como consumidor, conozca cuándo está siendo expuesto a sustancias químicas y cuáles son éstas. Es por eso que se considera relevante incrementar los esfuerzos en las áreas siguientes: reducción general del uso diario de sustancias químicas, de sustancias volátiles y aerosoles, y del uso de pesticidas y biocidas.

Es posible que la sensibilidad química se añada al impacto sobre la salud que tienen otros tipos de sensibilizantes como las ondas electromagnéticas, o las infecciones repetidas, lo que resulta en una potenciación de la carga tóxica total tolerable por el individuo.

La HQM aparece como comorbilidad en muchas otras enfermedades de origen inflamatorio- inmunológico. Es importante que el colectivo médico se familiarice con sus síntomas para poder detectar precozmente los casos y evitar un empeoramiento evolutivo.

Ventajas y beneficios de la prevención

Con el fin de prevenir la HQM es importante evitar la exposición inicial. Hay que prestar especial atención a la exposición a altas concentraciones de sustancias químicas y también a exposiciones a dosis bajas repetidas, sobre todo en ambientes habituales como el doméstico o el puesto de trabajo. Una reducción de la carga química tendría que ser también un hito para prevenir nuevos casos de HQM y la clínica de los afectados.

Para conseguir este fin, proponemos dos tipos de acciones preventivas:

  1. Uso de equipos modulares de purificación de aire: para la extracción, retención y eliminación de toda clase de materia particulada y sustancias químicas desencadenantes de la HQM por medio de sistemas complejos de filtros.Los equipos de tratamiento de aire interior de Cosemar Ozono ofrecen la ventaja de llevar a cabo una filtración de alta eficacia que libera el aire de todo tipo de partículas nocivas o simplemente molestas para el ser humano.La filtración del aire mediante los tres primeros elementos que conforman nuestros sistemas (pre-filtro, acumulador de polvo estático y filtro de carbón activado) nos permiten retener partículas de polvo que portan una gran cantidad de alérgenos, microorganismos y ácaros. Posteriormente, y tras una filtración de alta eficiencia (HEPA) se produce la desinfección del aire por medio de un catalizador de Dióxido de Titanio y la acción de los rayos Ultra Violeta. Finalmente el aire vuelve al ambiente ionizado.
  2. Generadores de ozono: para tratamientos de choque en ausencia de los afectados, por su eficacia como oxidante de materia orgánica y compuestos químicos variados, y por su rápida descomposición sin dejar residuos químicos (se descompone en oxígeno y CO2 en cuestión de minutos).

Solución para prevenir la Hipersensibilidad Química Múltiple

Para conseguir prevenir la Hipersensibilidad Química Múltiple, y para reducir los síntomas en los que padecen esta dolencia, en Cosemar Ozono proponemos, como decíamos purificadores de aire y/o el uso de Generadores de ozono: para tratamientos de choque en ausencia de los afectados.


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